lunes, 31 de mayo de 2010

“Soñá que podés y podrás” Maradona versus política



Hace unos días tuve una pequeña charla con mi padre, en donde le pregunté qué opinaba sobre cómo nos iría a los argentinos en el mundial de fútbol. Un poco renegado, supongo que hastiado de ver tantos fracasos económicos, políticos y deportivos en nuestro país desde hace un tiempo, me contestó que ni siquiera le interesaba el mundial. “¿Pero, por qué?, le pregunté desilusionado. “Porque el mundial sólo sirve para que todos nos ilusionemos por nada, porque los futbolistas van a seguir ganando mucho dinero sin arriesgarse demasiado por temor a lesionarse y no jugar en sus clubes, y porque la clase política aprovecharía un buen resultado de nuestra selección para ocultar los problemas actuales”. No tuve mucho que decirle, salvo pensar para mis adentros “¡Qué amargo!”. Pasaron unos días de nuestra conversación, y para mi gran sorpresa, en nuestro diario tucumano salió una nota que hablaba justamente de los hechos políticos que ocurren cada vez que hay partidos de selección. El artículo hace referencia al tan famoso “pan y circo” usado por los emperadores romanos, con los que se entretenía al pueblo en el coliseo, mientras el estado devastaba a sus habitantes con impuestos altos y malas administraciones. Entre otras cosas, el diario La Gaceta escribe que “Por ejemplo, en el Mundial de Alemania 2006, mientras los argentinos se ilusionaban con el zapatazo al ángulo que clavó "Maxi" Rodríguez en el arco mexicano y se desilusionaban tras la derrota por penales contra el local, el entonces presidente Néstor Kirchner actualizó su sueldo, el del vicepresidente, el de los ministros y el de los otro funcionarios. Y Daniel Scioli, como titular del Senado, autorizó un incremento en la dieta de los parlamentarios. Estas medidas pasaron casi desapercibidas, y sólo cobraron magnitud tiempo después, con la Selección de regreso”. Además resaltaba que “El 25 de junio de 1994, un Diego Armando Maradona sonriente toma la mano de una enfermera y se retira del Foxboro Stadium. Argentina acababa de vencer a Nigeria 2 a 1, con dos golazos de Claudio Caniggia, en el segundo partido de la Selección, en EEUU 1994. Ese fue el último encuentro del "Diego" en un campeonato mundial. Como despedida, dejó su histórica frase: "me cortaron las piernas".
Exactamente un mes antes, el 25 de mayo, había comenzado a sesionar en Santa Fe la Asamblea Constituyente que reformó la Carta Magna nacional. Entre los cambios que se introdujeron en el texto figura el hecho de que se dio jerarquía constitucional al Decreto de Necesidad y Urgencia (artículo 99). Vale mencionar que el ex presidente Carlos Saúl Menem utilizó en 545 ocasiones esta herramienta”. Rememorando entonces lo sucedido en el mundial 78’, cuando el gobierno de facto utilizó el campeonato mundial como propaganda política y de cortina de humo de los hechos nefastos que estaban cometiendo, entonces la aseveración de mi padre cobraba un realista nuevo impulso. Quedé verdaderamente desalentado. Pero me recuperé rápido. La fuerza del pensamiento positivo en mí comenzó a elucubrar razones para creer, aún a costa de todas estas cosas negativas, que ganar un mundial de fútbol sería algo muy bueno para nuestro país, y no sólo desde el punto de vista deportivo, sino también social y económico. Alguna buena razón tenía que haber. Entonces recordé haber visto una vez un estudio realizado en Brasil, en donde se pudo constatar que, cada vez que la selección “verdeamarella” ganaba un partido, al otro día los empleados eran más eficientes en sus trabajos, porque llegaban felices y motivados. No me asusta entonces relacionar el hecho de que la conquista del 4º (1994) y 5º (2002) campeonato mundial de fútbol para Brasil, y de su afirmación como máxima potencia en este deporte, ha motivado en cierta medida a que hoy también estén catalogados como una de las potencias económicas mundiales más importantes de los últimos años. Este logro trascendental en su historia deportiva les ha demostrado que trabajando en equipo se puede. Y justamente esta virtud es lo que nos está faltando a los argentinos: “trabajar en equipo”. Y claro que ganar el mundial sería tremendamente bueno para todos, porque nos va a demostrar que podemos. Tengo que decir que me sorprendió muy gratamente la frase que Diego Maradona eligió como motivador para su equipo: “Soñá que podés y podrás”. Parece de coaching financiero. Entonces lo digo y lo afirmo: ¡no voy a permitir que unos políticos hipócritas de turno me quiten la ilusión! Y ya sea en un mundial de fútbol, de básquet o de ping pong, y más que todo en el plano económico, quiero que Argentina sueñe que puede, ¡y pueda!

Alejandro Magno, El Gran Emprendedor


Cuando uno piensa en grandes hazañas, aquellas que son imposibles y casi perdidas, se acuerda de Alejandro. Siempre yendo más allá. Siempre siguiendo el águila de sus sueños, con su caballo de batallas como aliado, como su gran socio. Conquistó todo lo que pudo, y más. Le dijeron que no era nada, un bastardo, sólo la sombra de su padre Filipo el Rey. Pero Alejandro tenía un sueño alto y una mano firme, y una aún más férrea esperanza y confianza en sí mismo. ¿Quién necesita más? ¿Todos los ejércitos del mundo son imprescindibles? Él nos enseñó que no, que todo depende de ti mismo. Alejandro fue el Emprendedor por excelencia, el apasionado, el inspirado, el que murió luchando. ¿Cuánto nos falta como Hombres de lucha en nuestra vida, para seguir sus pasos? El emprendedor de nuestros días, al igual que Alejandro, también expande sus fronteras. Quiere llevar su cultura, sus bienes y servicios, por todos lados. Las sedes o sucursales de su negocio son sus fuertes, y los empleados sus soldados. Él los adiestra para la guerra pacífica de la competencia perfecta, para los combates donde la espada es la venta y el escudo es la calidad o la innovación. Y al igual también que El Magno, El Emprendedor sueña. Su águila visionaria está puesta en la marca de su empresa, y es visible en su eslogan. Así como Alejandro declara a sus subordinados sus planes de batalla con una rama de un árbol escribiendo en la arena, el emprendedor escribe sus planes de negocios y estrategias. Y todo deberá marchar de acuerdo a lo planeado por el líder. No aceptará rumores de derrota, y cuando se sienta más complicado redoblará su esfuerzo, atacará con más ahínco el frente de su enemigo (el fracaso). El emprendedor de hoy es igual que Alejandro cuando propagaba sus Alejandrías, porque debe invertir, tomar préstamos, expandir la producción, para no fracasar y ser absorbido. Emprendedor, lo bueno es que tu competencia no es el enemigo sino tu aliado, porque te incita a ser mejor. Alejandro El Grande nos has enseñado a luchar contra elefantes gigantes cuando casi estabas derrotado. Emprendedor, ¿cuáles son tus elefantes que te dejan aterrados? Haz como Alejandro Magno, siempre luchando y muriendo por su causa. ¡Y lo mejor de todo es que el emprendedor siempre puede volver a empezar!

Autor: Héctor Colombo, economista, creador del juego de mesa "Emprendedor"

viernes, 28 de mayo de 2010

El Segundo Mito sobre la Riqueza


2. “Una vez tuvo un gran golpe de suerte”


Aunque no abramos la boca para decirlo, esta frase es la base de las barreras psicológicas que los individuos se imponen antes de intentar hacer lo que desean.


“Hay millones de personas que se pasan la vida esperando un ´golpe de suerte´ favorable. Tal vez eso pueda proporcionarnos una oportunidad, pero el plan más seguro consiste en no depender de la suerte”.

(Piense y Hágase Rico, Napoleón Hill)

¿Usted habitúa jugar...TELEKINO; QUINI 6; QUINIELA; NÚMEROS DE ORO U OTROS? ¿Vio alguna vez en las calles a las personas paradas frente a un local de juegos, como viendo un sueño que desean con todo su ser? Imagínese si esas personas, en lugar de perder el tiempo soñando con algo que es poco probable, o que no depende de ellos sino del azar, pusieran todo ese entusiasmo y positividad en una idea propia.

Si a usted le gustan los juegos de azar, mire las posibilidades que tiene de ganar:

TELEKINO 1 en 3.268.760 ó un 0,00003 % de probabilidad
QUINI 6 1 en 1.947.792 ó un 0,00005 % de probabilidad
QUINIELA 1 en 100 ó 0,01 % de probabilidad (en dos cifras)

“Existe una sorprendente verdad que no es divulgada en las
escuelas. Y es la verdad de que las ideas se pueden
transmutar en dinero efectivo por medio del poder de un
propósito definido, y de unos planes concretos... La riqueza,
cuando aparece en grandes cantidades, nunca es sólo como
resultado del trabajo duro. Cuando aparece, la riqueza es el
resultado de exigencias definidas, basadas en la aplicación de
planes definidos, y nunca se debe a la suerte ni al azar”.

(Piense y Hágase Rico, Napoleón Hill)

Y con planes definidos se refiere a Planes de Negocio. Escribir un plan de negocio es el punto de partida para comenzar. Y cuanto mejor sea ese plan, es decir cuanto más información obtengas acerca del negocio, menor será la chance de que cometas errores. ¿Seguirás sentado esperando que la suerte te venga a buscar?

jueves, 27 de mayo de 2010

¿Cuáles son los Mitos más Comunes Acerca de la Riqueza? Mito 1


Una de las cuestiones fundamentales para emprender el camino del éxito económico es la de saber cuáles son los mitos de las personas acerca de la riqueza, que seguramente se encuentran arraigadas dentro tuyo, y que deberías comenzar por sacarte de encima. A continuación el primer mito:

1. “Estudió una buena carrera y obtuvo buenas notas”

Es bien sabido que la mayor parte de las personas ricas no necesitaron estudiar demasiado para saber cómo llegar donde llegaron.

Bill Gates – Desarrollo de un Sistema de Computación
Francisco Macri – Construcción, Automotriz y Banca
Leon Alperovich – Automotriz, Construcción
Vicente Lucci – Citricultura, Construcción
Perez Companc – Petróleo, Aviación, Banca, etc.
Marcelo Tinelli – Productor de medios

Sin embargo, ¿esto implica que no debemos estudiar? No, pero al menos debemos partir sabiendo que estudiar más no es el camino más seguro para “ganar más” o para entrar en una senda de riqueza. De todas formas, muchos los nuevos de los ricos sí cuentan con estudios de grado y posgrado, debido a la masificación de la universidad, y a que hoy en día los mercados son más complejos. Pero atención, si tu estudiaste en un nivel superior, ¿conoces gente poco educada formalmente que gane mucho más dinero que tú? ¿A algún compañero de la secundaria que no estudió nada le está yendo mejor?...

martes, 25 de mayo de 2010

El Primer Concepto de Coaching Financiero en Wikipedia


Wikipedia es la enciclopedia virtual de internet, que ha reemplazado a los voluminosos tomos escritos e incluso a la popular Encarta, y donde podemos encontrar el significado, la historia y diversos artículos acerca de cualquier concepto. Lo fabuloso de esta página, creada por un exitoso corredor de bolsa estadounidense, es que cualquier persona puede ingresar el significado de una palabra, e incluso editar otros que ya existan. No tiene una finalidad económica sino sólo social. En cuanto a la calidad de su contenido, podríamos decir que está simétricamente distribuida, en el sentido de que seguramente existen una gran cantidad de artículos de nivel medio, pocos malos y pocos muy buenos. Pero el beneficio principal es la democratización del saber, y el aprovechamiento de la red para contener infinito número de temas y palabras, que sigue extendiéndose sin cesar. Seguramente casi todos los conceptos ya se encuentran allí expresados, pero esto no es del todo cierto. Hace unos días, al ingresar en el buscador de Wikipedia el término "Coaching financiero", no apareció ninguna respuesta. Inmediatamente esbocé el primer significado del término (ver http://es.wikipedia.org/wiki/Coaching_financiero), lo cual me dió gran satisfacción. Quería compartir esto con los lectores del blog, y esto nos da la pauta de que lo que hacemos aún está en pañales, y que a su vez las técnicas económicas, financieras y de empresas deben ir también democratizándose hacia la población que no tuvo la oportunidad de estudiarlas, para que puedan salir adelante.

viernes, 21 de mayo de 2010

El Sentimiento y el Dinero

El dinero mueve al mundo. ¿Y qué mueve al dinero?

Ahorristas asustados por los noticieros, amas de casa que sienten felicidad con una navidad rodeada de regalos, trabajadores mal pagados enfadados, familias preocupadas, esposas insatisfechas, ricos aburridos, pobres resentidos, jubilados que compran el juguete de sus nietos en las ferias, profesionales que toman créditos caros para elevar su nivel de vida.

El sentimiento mueve al dinero.

El Ser Humano ha llegado a la Era de la Información, utiliza tecnologías antes impensadas para épocas tan recientes, y que incluso llegaron a superar la ficción.
El Ser Humano ha inventado el Método Científico, pero no lo ha adoptado de manera masiva.

El Ser Humano continúa siendo el cavernícola con el palo, porque la razón no lo gobierna.

La razón no gobierna al Hombre, el Hombre es aún gobernado por el Sentimiento. Este es el gran secreto aún no revelado por los ricos ni por los libros de autoayuda financiera. Los millonarios saben esto. Los más grandes inversionistas del mercado accionario se valen de este conocimiento, y vacían los bolsillos de las masas. Los bancos lo saben, y se valen del sentimiento del consumismo para ganar sus intereses. Los gobiernos lo saben.

Los miles de estudiantes de las ciencias económicas han sido engañados. Pero sin embargo los que hacen a la economía lo saben. El sentimiento mueve al dinero y no la razón. El empresario que engrosa sus bolsillos los últimos días de diciembre, las marcas comerciales que asocian la felicidad con un aparato electrónico. El más íntimo acercamiento entre lo comercial y el Hombre apunta directamente al centro de su corazón, al sentimiento del débil consumidor que todos llevamos dentro.
Y allí comienza la rueda que realmente mueve al mundo. Se crean y se destruyen empresas, valores bursátiles e ideas, tan sólo por un simple movimiento en el sentimiento de los Seres Humanos.
El sentimiento de desolación y desesperanza mueve a la madre a descuidar y desprenderse de sus hijos.
El sentimiento de pobreza y desamparo mueve al hijo a la droga, y comienza a moverse el mercado de estupefacientes. El joven se irrita, se enfada con el mundo, quiere lo que nadie le dio y lo quiere ya, y el sentimiento de envidia y de ira lo lleva al robo, al asesinato. El sentimiento mueve el dinero que pagará abogados, jueces, programas televisivos. Y ahí vamos nuevamente con el movimiento de la rueda. El sentimiento ha movido esa parte del mundo.

El amor mueve al dinero.
Es fácil, directo. Amas a tus hijos y quieres darles lo mejor, según tus conceptos. Si te has separado de tu esposa, si no puedes estar mucho tiempo con ellos, si crees que fallas en lo que los educas, si sientes cualquiera de estas cosas, tu dinero irá a mover directamente las manos de los fabricantes chinos de juguetes. Y de videojuegos. Y de colegios caros.

No hay nada más intangible pero real que el sentimiento. El sentimiento no se ve, se siente, pero tiene la capacidad de viajar a millas de donde estamos. Los hilos ocultos que mueven al mundo se encuentran escondidos en la dimensión del sentimiento. Y el sentimiento combinado con dosis de dinero da la vuelta al mundo en una fracción de segundo.

Continuará...

jueves, 20 de mayo de 2010

La Bolsa No Es una Timba


Invertir en acciones de la bolsa de valores es un tema tabú en nuestra sociedad económicamente subdesarrollada, porque el imaginario social lo ha catalogado como una actividad que debería ser inhibida, al igual que el juego de azar, por ser altamente improbable o aleatoria. La noción específica que se tiene es que “invertir en la bolsa es una timba”. Propio de sociedades primitivas, al tomarse este conocimiento como un tabú, se demuestra la escasa educación financiera que exhiben los países en vías de desarrollo. Prueba de esto es que en un país como Estados Unidos, el 60% de la población que invierte, lo hace en el mercado de capitales. Sin embargo en un país como Argentina el porcentaje es del 5% (obviamente también debido al desarrollo dispar de ambos mercados). ¿Cómo puede solucionarse el problema de esta visión equivocada sobre este tipo de inversiones?
Imagino lo difícil que debe ser para un ejecutivo de cuentas de una sociedad de bolsa del norte argentino, venderle a una persona sin conocimientos financieros una cuenta administrada para invertir en acciones. Por un lado tenemos al vendedor convencidísimo de que invertir en el mercado de capitales es la mejor alternativa, y por el otro lado tenemos al posible cliente creyendo en realidad que jugar al casino y poner dinero en una acción es casi lo mismo, o aún peor, porque no es tan divertido. ¿Qué le diría yo, como vendedor de acciones, a las personas que ni siquiera han aprendido a calcular montos a interés compuesto? Una de las respuestas está ahí, en que se debería trabajar más en la capacitación financiera. Seguramente un bróker te diga con gran acierto: “comprar una acción equivale a ser dueño de una parte de una empresa, sin la necesidad de que trabajes en ella". Pero, ¿por dónde empezar? Principalmente, ¿cómo motivar a una persona para que empiece a interesarse? Una posible respuesta es acudir a Kiyosaki. Podríamos demostrar que una acción es un activo, y que si escojo una empresa con un sólido crecimiento, sin hacer nada el dinero trabajaría para mí. Entonces la persona podría convertirse en un inversor, y pasar del lado derecho al lado izquierdo del cuadrante. Otra argumentación, intentando convencer a la persona de que invertir en acciones no es un proceso totalmente aleatorio, sería mencionarle el concepto del riesgo relativo. El Padre Rico nos enseña que el riesgo depende casi exclusivamente del conocimiento financiero de una persona. El riesgo no es absoluto. Si una persona tiene una mayor y mejor información que otra acerca de un sector en el cual está por invertir, su riesgo será menor que el de una persona que no se encuentra bien informada. Yo agregaría a esto además otro ejemplo: en la literatura básica de los emprendedores, es bien sabido que una de las variables clave a la hora de medir el éxito de una empresa, es el conocimiento acerca del negocio que posee el emprendedor. Si conoces el negocio, te ahorrarás dinero en no cometer errores. Volviendo a Kiyosaki, un ejemplo concreto de que invertir en la bolsa no es una timba sino todo lo contrario, y de que el riesgo es relativo, es ver las ganancias anuales de los más grandes inversores. George Soros, Warren Buffet, Peter Lynch son personas que sistemáticamente ganan enormes sumas de dinero año a año invirtiendo en acciones. ¿Qué cuál es el secreto? Conocer sobre las empresas de las cuales se compran acciones, y del contexto en el que se desenvuelven. Hagamos un parate. Veníamos tratando de encontrar la mejor forma de convencer a una persona que la mejor de todas las inversiones está en la bolsa de valores, y habíamos utilizado varias estrategias. ¿Habremos convencido a nuestro potencial cliente, la persona común que no sabe qué hacer con sus ahorros? Yo creo que sólo en parte. Algo falta. Estamos cerca pero no creo que aún hayamos llegado al fondo de su percepción. No olvidemos que en el subconsciente de la gente la idea de bolsa-timba se encuentra muy arraigada, y que para removerla necesitaremos de una mecánica muy precisa, constante y firme. A esta altura puedo decir sin dudas de que he encontrado una aproximación de la respuesta, y ésta está en nuestro curso de coaching financiero. “Claro, a eso te dedicas”, podrán ustedes decir. Y yo les diré: “Claro, pero lo he adaptado totalmente a las necesidades de las personas, con la intención principal de ayudarlas a salir adelante”. Y por ahí viene la respuesta. Creo que para que una persona comience a entender qué significa invertir en la bolsa, lo mejor es arrancar desde cero. ¿En qué posicionamiento económico social se encuentran? ¿Qué desearían tener? ¿Cómo quieren vivir? ¿Qué están haciendo para obtener lo que desean? ¿Sabían que, depositando sistemáticamente una suma de dinero en un plazo fijo, las sumas se capitalizan a interés compuesto, y esto a la larga les da un fruto? ¿Sabían que una acción o un bono pueden darles una renta aún mayor, que cubra con creces el incremento de la inflación? ¿Sabían que el ahorro es la base o el principio de la riqueza? ¿Sabían que los que les muestran las publicidades de tarjetas de crédito, es un engaño si no tienen precaución? ¿Quieren vivir de un negocio por cuenta propia? ¿Están dispuestos a ese sacrificio? ¿Sabían que para saber invertir en acciones es fundamental aprender a leer un balance contable? ¿Sabían que no es para nada necesario estudiar contabilidad para hacer esto? ¿Sabían que para invertir en la bolsa, no es necesario ser economista? Es más, ¿sabían que para poseer acciones ni siquiera es necesario comprarlas uno mismo, sino que pueden adquirir una cartera administrada por expertos? Y ahí es donde entraría con mayor fuerza el servicio de una sociedad de bolsa. No los convencerá totalmente una gráfica de la evolución del índice S&P versus la evolución del valor de los inmuebles. Algunos no saben qué es una gráfica, y si la vieran huirían despavoridos (a algunos no conviene ni mostrarles una gráfica). Por qué no, el principio pueda ser este blog. Y para finalizar, vuelvo a repetirles, invertir en la bolsa no es una timba, sino una cuestión de conocimiento, y de que empieces a cambiar tu percepción sobre estas cuestiones.

lunes, 17 de mayo de 2010

¿Dueño?

En esta época en que se acerca el mundial de fútbol, y cuando los ánimos de los Argentinos se encuentran entre esperanzados y expectantes, nos llueven las ofertas de compras de televisores LCD, y de tarjetas de débito y de crédito que nos darán aún más descuentos. Una de estas empresas, una entidad financiera, nos abruma y nos desafía con una palabra llena de significados: DUEÑO. Los tipos te ofrecen ser dueño del aparato electrónico que comprarás en cuotas, o de la casa que adquirirás con un préstamo hipotecario. Nada más falso, y engañoso. Dueño es quien ha pagado la totalidad de la "cosa", puede darle el uso que desee, y nadie puede quitárselo. Si compras algo con tu tarjeta de crédito, y debes 49 cuotas, o si tan sólo debes 1, aún no eres su dueño, porque si no pagas tu deuda en algún momento te quitarán tu bien. Te propongo que seas dueño de bienes a los cuales puedas etiquetar con tu nombre, y cuando otros deseen usarlo les digas "págame, porque yo soy su dueño". Y comprenderás el verdadero significado de la palabra "DUEÑO". Sin embargo, no es tan sencillo. Muchos dirán: "es fácil decirlo, y nadie me dice cómo hacerlo". Independientemente de que en nuestras clases de coaching financiero sí te decimos "qué hacer, de acuerdo a lo que eres", a través de este medio te puedo decir desde dónde puedes empezar. Irónicamente, se empieza siendo dueño. ¿De qué? De tí mismo. Sé tu dueño, prohíbete consumir, desafíate a ahorrar, a capacitarte y a buscar qué puedes hacer con lo que tienes. Sé una rueda que gira en sí misma, no necesites de los demás para empezar, pero válete de los demás para continuar. Cuando uno empieza a ser dueño de sus acciones, y no vacila una vez que ha tomado una decisión, se va convirtiendo en su propio "dueño". Justamente esto no es lo que quiere el que te dice en una publicidad "dueño", es decir, quiere lo contrario. Quiere que gastes, sin más, que no pienses. En ciertas ocasiones escucho a la gente decir que los políticos argentinos quieren tener una sociedad sin educación, para que, mediante dádivas, puedan seguir consiguiendo votos. A tí te digo que esto no es sólo cierto en el ámbito político, sino también en el económico. Muchas empresas de consumo masivo están ahora librando una guerra contra tu voluntad, con generales expertos en técnicas de exploración de mercados. Te están analizando, preparan bombas mediáticas, compiten contra otros y se vuelven cada vez más carniceros. Es tu deber no dejarte engañar. Es tu decisión entender realmente qué significa ser "dueño".

viernes, 14 de mayo de 2010

Por qué no deberías comprar planes de auto

La adquisición de un automóvil 0 Km es una compra que otorga gran satisfacción a cualquier persona, porque le quita la preocupación de un usado que puede averiarse en cualquier momento. Además la compra en sí de un auto nos otorga la libertad de la vida moderna, y debería estar más que justificada independientemente de los términos en los cuales se haga la misma, más que todo si se trata de una familia con al menos un hijo pequeño, a la cual se le hace difícil su traslado. Sin embargo, desde el punto de vista estricto de las finanzas personales, comprar un auto nuevo mediante un plan de autoahorro no es una opción conveniente, o al menos es una posición débil si tenemos en cuenta el uso del dinero. Un típico plan del auto exige el pago de 84 cuotas mensuales que van variando, en función del pago de intereses y de los posibles ajustes por inflación. La cuestión esencial de por qué no conviene abonar un plan de este tipo, es justamente que debemos pagar intereses por la compra diferida, y además por un uso del dinero que no realizamos. Entonces la pregunta de sentido común que cualquiera debería hacerse es: ¿acaso no me tendrían que pagar a mí intereses por “prestar” mi dinero a las concesionarias, que seguramente ellos hacen trabajar? Supongamos que usted se inscribe en un plan de autoahorro en el que pague aproximadamente $ 500 mensuales (que irán variando).
Suma total abonada, sin contar subas de precio: $ 55.438. Precio Inicial del Auto:
$46.400,00. Pérdida aparente: $55.438 - $46.400 = $9.038
Y Ahora, ¿Dónde está el Ahorro?; ¿Para qué uso el auto?; ¿Tomé una buena decisión? Y si decido comprar un auto, ¿Cómo hago?
¿Qué otro uso podría haber usted hecho del dinero, si en lugar de pagar intereses por algo que no ha usado, le pagaran a usted intereses por invertirlo? Lo que le propongo es analizar que, en lugar de pagar las cuotas del auto, deposite los mismos montos mensuales en una cuenta de plazo fijo, a una tasa fija del 12% anal. ¿A cuánto llegaría en el mismo período?
Usted podría tener, al cabo de 4 años y 3 meses, la suma total de $ 78.915. ¿Cuánto sería la pérdida real por comprar el auto financiado, en lugar de invertir mi dinero y ganar intereses? Inversión que ganaría = $ 78.915 menos Valor del auto = $ 46.400 igual a $ 32.515 que representa la pérdida real de dinero por haber adquirido un plan de autoahorro. ¿Te lo habían dicho alguna vez?

miércoles, 12 de mayo de 2010

Los Ricos de la Argentina

Luego de haber terminado la lectura de los libros de Luis Majul, Los Dueños de la Argentina I y II, y Los Nuevos Ricos de Argentina, me quedan dos grandes conclusiones acerca de la riqueza, al menos en Argentina. La primera es que muchas de las principales características de las personas ricas, enunciadas tanto por Robert Kiyosaki, autor de la saga de Padre Rico Padre Pobre, como los descriptos por Napoleón Hill, del best seller Piense y Hágase Rico, se cumplen uniformemente en casi todos los hombres analizados por Majul. Y la segunda conclusión, que desarrollaré más adelante, es que la asociación con el poder político, al menos en Argentina, es fundamental para cruzar la línea de casi rico a rico o millonario. Volviendo a lo primero, estas características del rico se refieren a la audacia, la perseverancia, el trabajo en equipo, el no tener temor al fracaso, la educación eficaz, la personalidad positiva, el poder de decisión bien definido, la poca o nula superstición y prejuicio, y el entusiasmo desmedido, o pasión. Ejemplos de esto son Carlos Bulgheroni, dueño de diversas empresas industriales, que comenzó a vender y fabricar bridas (caños que transportan el petróleo) para YPF, a partir de información que obtenía seduciendo a las secretarias de los gerentes de la empresa estatal, y contando con un capital de sólo un teléfono y un buen poder de asociación con otra persona que fabricó los productos como YPF lo requería exactamente. También destaco a Carlos Ávila, quien siendo hijo de una empleada doméstica, aprendió del negocio de la publicidad empezando desde muy abajo como cadete, y llegó a realizar contratos millonarios y a formar un grupo tan fuerte como el que maneja actualmente a TyCSport. Es decir que, además de las características evidentes vistas arriba, estas personas no necesitaron de un capital importante para empezar ni de padres que hayan tenido dinero, lo cual refuta el famoso mito “es hijo de”. En cuanto a la asociación de muchos de estos millonarios con el poder político, me quedó en claro que ésta no sólo es favorable para ambos bandos, sino también casi ineludible. Cuando un grupo económico se hace tan fuerte que emplea a gran parte de la mano de obra de un país, o que debe pagar grandes sumas de impuestos, o que genera empleo y brinda productos y servicios muy importantes para el desarrollo de la economía, un gobierno no lo puede dejar caer si se encuentra en problemas económicos. Y allí llegan las famosas condonaciones de deuda, o los regímenes de promoción industrial. Ambos instrumentos financieros realmente han servido para que estos grupos económicos pasen la línea de riqueza general, a un nivel superlativo de ganancias. Y usted en este momento se habrá preguntado, ¿acaso eso no es corrupción? Y yo le diría: es posible, pero que los juzgue la justicia. Desde aquí lo vayamos sabiendo. El problema de la mayor parte de la población, en especial de Argentina, es quedarse con la indignación de la sospecha, y no hacer más. Si estamos tan seguros de un hecho corrupto, ¿por qué no lo denunciamos, no lo investigamos, no lo reclamamos? ¿por qué no usamos las plazas públicas para reclamarlo? (no sólo deberían usarse para marchas piqueteras) ¿o esperamos que los estudiantes franceses vengan a revolucionarnos? Evidentemente esto es muy difícil, pero permítanme que les diga qué es mucho más fácil: seguir los pasos de los millonarios. Arriesgarse, asociarse, trabajar con un buen equipo, perseverar y triunfar. Formar empresas fuertes, expansibles, multinacionales, innovadoras. Hacer lo que los ricos de Argentina, o cualquier otro del mundo, hicieron en sus comienzos. Y cuando estemos en el límite entre una maniobra ilícita o no, allí decidiremos. Estoy seguro que cuanto más empresarios haya, mejor esté el país, y nuestras empresas más fuertes sean, menor será la propensión a la corrupción. Porque tendremos instituciones más seguras y desarrolladas. Como conclusión final, ¿quién hace a los ricos de un país? Nos hacemos a nosotros mismos, y los hacemos a ellos.

lunes, 10 de mayo de 2010

Se Mató tras ser Rechazada en 200 Entrevistas

El pasado lunes, una joven británica se suicidó luego de ser rechazada en más de 200 entrevistas de trabajo, dejando una nota donde decía: “no quiero seguir siendo yo misma”. Este lamentable episodio es un ejemplo extremo de lo que con el coaching financiero se puede enfrentar. Fortalecer el espíritu de lucha del individuo, y trabajar sobre sus temores y aspiraciones, complementados con conocimientos financieros imprescindibles para entender cómo funciona el dinero, son un incentivo fenomenal para decir: ¡sí puedo! Sin embargo, como sabemos, las mayor parte de las personas nunca se descubren a sí mismas, nunca se plantean conseguir lo que más quieren, y ni siquiera tienen la valentía de enfrentar sus propias limitaciones (y las de las demás). Debemos tener pasión y audacia, e ir para adelante. Y en el camino, mientras arrasas con todo, irás encontrando los medios más adecuados para allanar tu propio sendero. En este momento me pregunto, si tuviera la oportunidad, un instante antes de que esa joven abra el frasco con pastillas, ¿qué le diría? Le diría: “déjalos”. Ella quería ser productora de televisión… Y le diría: “conviértete”, conviértete en ti misma, deja tu huella propia, usa tu estilo, ve detrás de ti misma, forma tu propia empresa, empieza de a poco, valórate, emprende. Me he dado cuenta de que el emprendedurismo puede ser la salvación de las personas. Sí, dentro del mundo capitalista, los emprendedores son la luz buena que ilumina el progreso del hombre. ¿Cuántas personas “se suicidan espiritualmente” día a día, tras ser rechazados en entrevistas laborales, tras dejarse derrotar por un empleo que no les gusta o por un trabajo que hacen por obligación? Ellos ingieren del mismo frasco que la joven, sólo que mucho más despacio. Se matan lentamente, frustración tras frustración, con pastillas de derrota. Sí señor, le diría: “emprende, para que ser tú misma sea lo mejor que te haya podido pasar”. Ponle tu propio estilo, tu marca personal, eso es algo que nadie te podrá quitar. Y si es así seguro lo harás con pasión, y si lo haces con pasión ofrecerás un buen producto, y te será reconocido. Los padres de la joven formarán una fundación que ayude a las personas en el proceso de búsqueda laboral, a ellos mis saludos y felicitaciones. Y a ti que sientes tu muerte laboral en vida, ¡anímate, sólo de ti depende!

viernes, 7 de mayo de 2010

El Búho Consumista


Una figura con contornos redondeados emerge entre medio de sombras que reflejan una luz desde atrás. Con fuerza, y escoltada por una música de boliche cautivante, aparece una tarjeta de crédito, con un holograma colorido a un costado, con un nombre propio impreso, brillante y lista para usar. En otra sección de la publicidad aparece un hombre, en cámara lenta, en el medio de la noche, como un búho que acecha, concentrado en su escritorio con un aparato electrónico. Sus pelos se erizan, sus pupilas se contraen, sus oídos y tacto se deleitan al encuentro con el envoltorio del producto nuevo. Y un búho que da vuelta representa a las personas que adquirirán las tarjetas. Su mirada es impávida, inmutable, parece que no piensa, se rige sólo por la vista, no duerme, está como hipnotizado por los objetos materiales que alimentarán su apetito de consumismo, y que le dan una sensación de felicidad. Y para terminar, una palabra sintetiza todo el engaño: DUEÑO.
Esta es la descripción de una publicidad de tarjetas de crédito y de débito, emitidas por una conocida entidad financiera. Me permito analizarla porque considero que es excelente desde el punto de vista publicitario, pero peligrosa y dañina desde el punto de vista social. Psicológicamente tiene un arma de doble filo, porque insta al individuo no sólo a poseer las tarjetas de crédito y comprar, sino que realiza además una apología del consumismo, de la superficialidad del individuo de la época moderna.
Posiblemente el hombre haya llegado hasta los límites de todas las combinaciones que pueden encontrarse dentro del modelo capitalista. Y posiblemente unos de sus componentes sean, por un lado, inversores globales que obtienen rentas regionales de negocios coyunturales en desequilibrio, y por otro lado consumidores individuales que, con un desequilibrio en sus finanzas personales, compran bienes que no necesitan para sentirse equilibrados y globales. Imaginemos una línea invisible que separa al inversor del consumista, que nos atraviesa, nos perturba, nos pesa y nos libra o nos condena. Si te dejas llevar por los sentimientos de pertenencia material, y consumes vanamente, te condenas. Si te dejas arrastrar por impulsos animales de captura, si tienes los ojos grandes, enfocados y brillosos dentro de las estructuras de una vidriera, te conviertes en búho. ¿Qué quieres ser, un búho o el que le da de comer?